sábado, 24 de septiembre de 2011

El machismo a mi manera



Tengo ganas nuevamente de volver a hablar conmigo... no se por qué me gusta hablar tanto de las relaciones, no soy ninguna perito en el tema pero creo que algunas cosas he vivido y me dan algo de conocimiento, quién sabe y credibilidad también.

Siempre menciono que me parece gracioso, extraño y sobre todo digno de análisis este cambio de papeles entre hombre y mujer. Al hombre le ha dado por sensible y a la mujer por ¿hombreriega? No se sabe quién es la presa y quién el cazador ahora, pero en fin.

Este fragmento de un sentimiento/pensamiento supongo, lo empecé hace no sé cuánto tiempo, y estuve esperando y buscando por inspiración que me ayude a terminarlo, creo que empezó queriendo decir algo totalmente distinto a lo que terminará diciendo. Lo menciono, ya que si alguien lee esto, dirá ¿qué tiene que ver lo uno con lo otro? y la verdad es que nada y todo al mismo tiempo, en algún momento se cruzarán ideas, tal vez no, y bueno... yo escribo para mí realmente.

Viendo tv (nacional) escuché sobre un programa que no sé cómo se llame, sólo se me quedó el tema que era el "machismo", inmediatamente y recordando que una de las palabras que suelo utilizar para describirme es aquella, pensé, "el machismo no hace que un hombre golpee o maltrate física, psicológica o emocionalmente a una mujer, la falta de educación, los valores y el simple hecho de ser unos maricones hacen que un hombre maltrate a una mujer (y por cierto, para que exista un hombre maltratador, debe existir una mujer que se deje maltratar)". Pensé que los medios de comunicación simplemente por "vender" y ser sensacionalistas utilizan este tipo de término/"adjetivo" para catalogar a una persona y al mismo tiempo crear una brecha más grande de resentimiento entre géneros.

Y me dije, ok, busquemos el significado de machismo, probemos equivocados a algunos y la equivocada terminé siendo yo. La base del machismo en efecto nace de la estúpida idea de que el hombre es superior a las mujeres. Según la RAE, el machismo es la  "actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres"1. Algunas feministas lo describen como: "el conjunto de actitudes y prácticas aprendidas sexistas llevadas a cabo en pro del mantenimiento de órdenes sociales en que las mujeres son sometidas o discriminadas"2 y por ahí se encuentra esta otra definición: "(…) también conocido como androcentrismo (el varón como centro), supone una actitud de menoscabo, desprecio y discriminación hacia la mujer. Ideológicamente sostiene que el varón es superior y la mujer debe estar unilateralmente sometida al mundo masculino"3.

Y ustedes dijeron aquí se viene el discurso de Irina con respecto al machismo y pues no, simplemente consideré pertinente hablar sobre mi error (no piensen tanto, por lo general hace que la gente se equivoque y ¿a quién le gusta equivocarse?), pero todo esto sí tiene un por qué; como mencioné antes y como algunos conocen de mi, suelo decir que soy machista y pues se me acaba de antojar explicar mi “machismo”.

Siempre que digo que soy machista tanto a los hombres como a las mujeres instantáneamente se les transforma el rostro y proyectan un signo de interrogación y una cara de wtf impresionante, inmediatamente llega el “explícate”. Sí, soy machista, pero sólo frente a la imagen que considero un hombre debe proyectar.

El hombre es el sostén de un hogar, el hombre es el proveedor, el hombre es el que da seguridad. El hombre es UN HOMBRE!! Tiene carácter fuerte, es inteligente, sexualmente activo, es el proveedor de “seguridad”. Ojo, no estoy diciendo que el hombre debe hacer todo esto solo, la mujer es su complemento y no estoy diciendo tampoco que la mujer pertenece al hogar, a la cocina, a ser simplemente madre y esposa. Estoy diciendo que la imagen de un hombre debe ser esa, a mis ojos, el hombre debe poder ser eso, a pesar de que en el día a día no lo practique, la mujer necesita sentir seguridad (muy aparte de que ella debe ser lo suficientemente independiente para poder proveerse a sí mismo de  todo lo que ya he mencionado), yo no necesito que un hombre me mantenga, pero me gusta saber que me encuentro con una persona que puede hacerlo.

Y es en este momento en que volvemos al principio, cada día estoy más segura de mi “machismo”, de qué es lo que me gusta y qué es lo que quiero y no quiero en un hombre, ya que cada día me topo con más hombres-niñas y con más mujeres-niños. Hoy por hoy encontramos a muchos hombres que no tienen problema con explotar su lado sensible y convertirse en una niña quejona. Y también encontramos a mujeres que tomaron este papel de “yo me vacilo a él, él no me vacila a mi”, no me importa tener una relación, ahora sólo quiero sexo, soy vulgar y no tengo problemas con eso, las damas están en peligro de extinción señores y señoritas. O_o (cara twitter).

En algún momento de la vida y tratando de evolucionar (supongo), decidimos que era más fácil que no nos importe nada. Se rompieron muchos corazones y las mujeres dijeron ¡hasta aquí!, ya no creo en el amor, soy dura y me río de los sentimientos de cualquier ingenuo poca cosa que piensa que me puede ver la cara de cojuda o que me puede conquistar fácilmente. El hombre habitual continúa en su rol de macho que se respeta y se las vacila y se acuesta con todas “él porque puede” (el macho alfa inexistente). Pero también está el hombre que piensa que siendo una dulce ovejita va a conquistar a una mujer, se preocupa por esas cosas por las que los hombres se quejan de las mujeres. Por el tono de voz, por si se demoran en contestar, por si están muy ocupadas para ellos.

Luego de mis 3 o 4 palabras sin sentido sólo me queda decir lo siguiente: Señores, no los queremos niñas, los queremos fuertes, los queremos capaces de darnos nuestros “tatequieto”, capaces de tomar una decisión, de ubicarnos si estamos desubicadas, los queremos caballeros y cavernícolas al mismo tiempo, los queremos HOMBRES y sí, los queremos sensibles también, pero no las 24/7. Déjennos el papel de niñas a nosotras. Y señoritas, dejen de inventar, dejen de creerse hombres, porque a la larga lo único que queremos es que nos quieran bien, nos respeten, nos cuiden y que nos permitan hacerlo también. Se puede ser una dama y al mismo tiempo disfrutar de todo, de todo.

Las víctimas y los mártires ya pasaron de moda.