domingo, 13 de mayo de 2012

Es una buena tipa mi vieja

Ya casi 27 años de convivir con una persona, es imposible no conocer sus virtudes y defectos... Y después de cada discusión, alegría, risa, tristeza, tienes suficiente información para saber si la amas o la odias; ja, doy gracias a Dios porque la amo.

A lo largo de la vida conoces a mucha gente, a esos tan importantes personajes llamados amigos, novios, compañeros de trabajo, de estudio, de vida, muchos de ellos dejan una huella en tu vida, se ganan tu corazón, lo cuidan, la dañan, muchos de ellos siguen de largo, los que realmente importan se quedan, pero en el fondo nunca habrá la certeza de saber si es que permanecerán igual ahí. La familia, esa es otra cosa, la familia está ahí, pasa la mala noche contigo si estás enferma, te ayuda cuando tal vez más nadie lo pueda hacer y las madres, las madres son las verdaderas heroínas; mi madre lo es.

He escrito sobre las cosas que realmente me importan (Barcelona jajaja) y pues ya es hora de darle ese espacio a la persona que sé que daría su vida por mí y mis hermanos, que lo hace a diario de hecho. Hace un tiempo conversando con mi hermana mayor, me comentó cosas de nuestra infancia que yo no había percibido, no todas las épocas son fáciles o fueron fáciles, pero yo nunca me dí cuenta, qué buen trabajo que hicieron mis padres, mi madre para no transmitirme sus problemas y sólo transmitirme su amor y felicidad.
Recuerdo siempre verla llegar del trabajo con algún chicle, alguna golosina ya que era lo primero que hacía cuando la veía, pedirle que me de algo. Me ayudó con los deberes, se sentó en la mesa a explicarme cosas que no entendía, me aguantó la vaga que fui en el colegio y no me puso un dedo encima. Me bajó la fiebre por el dengue a punta de paños de agua e hielo, intervino cuando tuvo que intervenir y calló cuando debía callar. Si puedo describirla, diría que como madre es tan inteligente.

Como hija he intentado ser una hija decente, siempre hay manera y formas de seguir mejorando pero creo que he dejado claro el mensaje de mi vida y es que la amo, no la dejo dormir según ella porque salgo mucho y a veces soy malcriada, pero bueno, soy la última en la casa, se necesita un poco de adrenalina. Sé que me quejo cuando me da órdenes, cuando me saca de la cama cuando estoy descansando, cuando me pide que bañe a los perros y a veces pierdo la paciencia cuando me pide que le explique cómo usar el celular, pero, siempre viene el pero, hacer esas mínimas cosas que me pide que haga con ella o para ella, sé que a la larga serán las mejores cosas que habré hecho en mi vida.

Gracias madre por hacerme quien soy, por los valores y la educación, por el carácter, gracias por la inversión y los regalos, gracias por encontrar siempre la solución, gracias por sacarme de quicio muchas veces y gracias por amarnos tanto y decidir ser una buena madre, porque es una decisión, no todas las madres son buenas madres, creo que la mayoría lo son y esas, son las que deciden serlo. GRACIAS MADRE POR SER ASÍ DE INSOPORTABLE!! No le cambio nada, absolutamente nada.

Sé que no la voy a tener toda la vida, así que ahora, cuando puedo digo que la amo, la amo porque sería estúpido no hacerlo, la amo porque verla sonreír e intentar manejar ese celular (Galaxy Note) es lo más gracioso que hay en el mundo, la amo porque sé que no hay quien me ame como ella. Pido perdón por las lágrimas que alguna vez hice que derrame, pido perdón por enojarla cada vez que salgo de la casa y pido perdón por si no he hecho suficiente para hacerle entender que la amo con mi vida. Lo único que quiero es que el día que ya no esté, saber que ella supo que la amaba, saber que estuvo contenta con la hija que formó.

Feliz día mamita, madre no es la que te pare, madre es la que tiene un corazón tan grande y lleno de amor que hace lo que usted ha hecho conmigo estos casi 27 años, sé que para casi cada hijo en el mundo, su madre es la mejor madre y bueno, yo no seré la excepción, mi madre es la mejor madre.